Cómo mejorar la oficina para más productividad

Cómo mejorar la oficina para más productividad

Siempre estamos buscando fórmulas para mejorar la productividad en el trabajo, hacerlo más ameno, y que la jornada cunda más con menos esfuerzo. Hay infinidad de prácticas y consejos sobre cómo organizar la jornada de trabajo, qué tareas hacer primero, cómo gestionar los descansos… pero a veces pasamos por alto que una gran parte de nuestra productividad depende del entorno en el que trabajamos.

¿Puede el entorno de trabajo tener un impacto en nuestro rendimiento? Sin ninguna duda. El bienestar físico y psicológico son fundamentales para sacar el máximo provecho a nuestras facultades.

Si queremos aumentar la productividad en nuestra oficina, lo primero será echar un vistazo de verdad a nuestro alrededor. Cuando trabajamos en el mismo sitio durante meses, a menudo transitamos los espacios con el “piloto automático”, sin fijarnos realmente en el estado del mobiliario, los colores de las paredes y estado general de la oficina. Pero, de vez en cuando es necesario pararse y ver qué elementos podemos mejorar, no solo por una cuestión de estética, sino por el impacto que tiene el entorno sobre los empleados.

¿Está todo ordenado?

Cuando las cosas no tienen un sitio definido, la entropía se apodera del lugar de trabajo. Una oficina llena de papeles, utensilios, abrigos, u otros ítems dando vueltas por las mesas y sillas no fomenta en absoluto la concentración. Trata de que los espacios de trabajo se mantengan lo más despejados posibles para evitar distracciones. Utiliza mobiliario de almacenaje si es necesario, y asegúrate de que cada cosa tenga un sitio definido para evitar el desorden.

Crea zonas de trabajo

Igual que no cocinas en el salón ni duermes en la cocina, en la oficina las distintas tareas también requieren ambientes distintos. Crea zonas de trabajo para las reuniones y las sesiones de grupo, donde los empleados puedan hablar sin molestar al resto de trabajadores. Si por el contrario ya dispones de salas comunes, intenta habilitar espacios donde puedan realizarse las tareas que necesitan de mayor concentración sin interrupciones ni ruidos.

Habilita un espacio para los descansos

Tener una pequeña zona de relax en la oficina permitirá a los empleados hacer descansos más cortos y frecuentes, ya que no tendrán que salir del edificio. Tomarse un respiro, estirar las piernas, descansar la vista y socializar 10 minutos con el resto de compañeros son prácticas que mejoran la concentración, mantienen el cuerpo y la mente activa, y evitan el agotamiento progresivo.

Usa la luz natural y utiliza muebles ergonómicos

Son varios los estudios que confirman el gran impacto que tiene la luz natural sobre el ser humano, desde el Consejo de Seguridad Nacional hasta la facultad de medicina de Harvard, todos coinciden: la luz natural mejora la concentración y el estado de ánimo, disminuye la propensión a los dolores de cabeza, y evita problemas de vista cansada. Equipar los puestos de trabajo con sillas ergonómicas y situarlos cerca de una fuente de luz natural, son dos de las medidas más recomendables para mejorar la productividad en la oficina.

En general fomentar la felicidad y la salud es sinónimo de mayor productividad y mejores resultados. Por eso, de vez en cuando comprueba que la temperatura de la oficina sea la adecuada, que el aire se renueve periódicamente y que haya opciones de comida saludable en la oficina.

Si sigues estos consejos, los resultados se harán notar desde el principio. ¡A por ellos!

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